
Bienestar
Respira. Baja el ritmo. Vuelve a conectar contigo.

El Santuario Las Moyas protege uno de los ecosistemas más valiosos de los Cerros Orientales de Bogotá y ofrece un acceso seguro para que miles de personas puedan caminar, respirar y reconectar con la naturaleza.
Porque creemos que cuando las personas conocen y disfrutan de un territorio, nace el deseo de protegerlo.

El Santuario Las Moyas es la primera iniciativa público-privada que habilita un acceso seguro y responsable para volver a caminar y disfrutar los Cerros Orientales.
Nace de una visión compartida entre propietarios del territorio, organizaciones ambientales sin ánimo de lucro, comunidades locales y entidades públicas que entendieron algo fundamental:
La mejor manera de conservar la montaña es acercar a las personas a ella de forma responsable.



Hoy protegemos más de 160 hectáreas de bosque altoandino, subpáramo y páramo, mientras impulsamos experiencias de bienestar, educación ambiental, deporte, restauración ecológica y desarrollo comunitario.
Nuestro proyecto ha demostrado que la conservación y el acceso no son opuestos. Pueden fortalecerse mutuamente.
Mucho antes de que existiera Bogotá como la conocemos, este era un lugar de encuentro para los pueblos Muiscas. Las enormes formaciones rocosas que dieron origen al nombre Las Moyas eran consideradas espacios de profundo significado espiritual, donde el agua, la montaña y el cielo se encontraban en un mismo punto.
Durante más de un siglo, una misma familia decidió proteger este territorio cuando gran parte de Bogotá comenzaba a expandirse hacia los cerros y los humedales. Esa decisión se convirtió en un proyecto abierto para toda la ciudad y el mundo.

En 2022, el Santuario Las Moyas abrió sus puertas para que más personas pudieran conocer, conectar, valorar y proteger la naturaleza.
Hoy, en este territorio se protegen 160 hectáreas de bosque altoandino, subpáramo y páramo, ecosistemas fundamentales para la biodiversidad, la regulación del clima y el agua que abastece a millones de personas en la ciudad y la región.
Ese legado se ha convertido en un proyecto que invita a reencontrarse con uno de los ecosistemas más importantes de la ciudad.

Los Cerros Orientales protegen el agua y albergan una biodiversidad única. También nos recuerdan algo que la ciudad suele olvidar: la necesidad de detenernos, respirar y volver a conectar con nosotros mismos.
Durante décadas, gran parte de este territorio permaneció lejos de las personas. Las Moyas demuestra que existe otra forma de conservar: proteger la naturaleza mientras las personas vuelven a caminarla, contemplarla y descubrir por qué también hace parte de su bienestar.
El trazado asciende de oeste a este, desde el borde urbano de Rosales hasta el páramo, atravesando los tres ecosistemas de la reserva. Un bucle corto rodea el Refugio, junto a la entrada.
El sendero sube atravesando las tres. Casi la mitad de la reserva es bosque exótico en proceso de restauración.
CARGANDO EL MAPA…
Las especies registradas dentro de las 160 hectáreas del Santuario. Cada una es una razón para no salirse del sendero.
Las Moyas es un espacio de bienestar y reconexión profunda. A través de nuestras experiencias, tejemos una comunidad que eleva su conciencia —individual y colectiva—, comprometida con la protección de nuestro planeta.
Cada experiencia en Las Moyas nace de una misma idea: crear una forma diferente de relacionarnos con la naturaleza, con los demás y con nosotros mismos.
Ya sea caminando entre el bosque, practicando yoga al amanecer, compartiendo una cena bajo las estrellas o sembrando un árbol nativo, cada visita busca generar bienestar para las personas y un impacto positivo para el territorio.

Respira. Baja el ritmo. Vuelve a conectar contigo.

Compartir también es una forma de conectar.

Muévete al ritmo de la montaña.

Conocer es el primer paso para proteger.
Cada visita a Las Moyas genera un impacto positivo que trasciende el recorrido. Lo que sucede aquí beneficia al territorio, a las personas y a las comunidades que ayudan a cuidarlo.
Las Moyas como colectivo, impulsa a la Fundación EcoGuardianes, una iniciativa que crea oportunidades de formación, empleo y liderazgo para jóvenes de comunidades cercanas a los Cerros Orientales.
Miles de personas vienen mensualmente a caminar los Cerros Orientales.
Espacios para bienestar, deporte, educación y conexión con la naturaleza.

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Diseñamos experiencias de naturaleza, bienestar, voluntariado e impacto ambiental para organizaciones que quieren dejar una huella positiva en los Cerros Orientales.
El Santuario Las Moyas es un escenario ideal para empresas, fundaciones, colegios, universidades y organizaciones que buscan vivir experiencias significativas en la naturaleza, fortalecer equipos, desarrollar acciones de sostenibilidad y aportar a la conservación de los Cerros Orientales.
Cada experiencia se diseña de acuerdo con el objetivo de la organización, el tamaño del grupo, el nivel físico de los participantes y el impacto que se busca generar.
Déjanos tus datos y conversemos sobre cómo podemos construir juntos una alianza con propósito.





Son las mismas que están en el letrero de la puerta. Ninguna es un capricho: cada una responde a algo que ya pasó en la montaña.
Lo esencial para planear tu visita al Santuario.
La entrada está en la Transversal 2 Este #78-93, barrio Rosales, Chapinero, a unos 25 minutos del centro de Bogotá. Al reservar recibirás las indicaciones de llegada y el punto de encuentro.
El sendero principal tiene 3,4 kilómetros unidireccionales y sube de 2.705 a 3.309 metros sobre el nivel del mar, con 604 metros de desnivel positivo. Su dificultad es media (3 de 5): exige buen estado físico, pero no experiencia técnica.
No. Los senderos están clasificados por dificultad y todas las caminatas van acompañadas por un EcoGuardián que conoce el territorio.
El ingreso al sendero es de martes a domingo, entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana; los lunes el Santuario no recibe visitantes. Se entra temprano porque la caminata es larga y en los Cerros el clima cambia al mediodía. Las experiencias de bienestar, gastronomía y atardecer tienen horarios propios y se reservan aparte.
Los niños son bienvenidos acompañados de un adulto. Para proteger la fauna nativa, no es posible ingresar con mascotas.
Ropa por capas, impermeable, zapatos de montaña, agua, protector solar y muchas ganas de desconectarte. Recuerda: todo lo que subes, baja contigo.
Escríbenos a través del formulario de la comunidad o por Instagram. Construimos alianzas con empresas, colegios y organizaciones que comparten el propósito de conservar los Cerros.
En este santuario te invitamos a hacer una pausa y a conectarte con la inmensa belleza y riqueza de los Cerros Orientales.
El ingreso al sendero es de martes a domingo, entre las 6:00 y las 9:00 de la mañana. A 25 minutos del centro de Bogotá.